La posada de Urreci es un lugar perfecto para pasar un fin de semana alejado del ruido y el caos de la ciudad. Luis y Margarita son unos anfitriones estupendos. Comimos de maravilla, desconectamos y descansamos escuchando el riachuelo y los pájaros. Se encuentra muy cerca de la sierra Cebollera, por lo que es un buen punto base para visitarla y hacer rutas. Sin duda, volveremos.