Las vacaciones perfectas, un pueblo de cuento, una casa de piedra preciosa, desayuno y cena con productos de su huerta y de proximidad, y sobre todo con una excelente compañía. Margarita y Luis son encantadores, se desviven por hacerte la estancia perfecta, y el pacharán casero por las noches en tertulia con los otros huéspedes. En fin, para recomendar sin dudar.