Si te gusta el turismo rural este es tu sitio, pueblo semi abandonado, donde está la posada, pero con mucho encanto, pasa un pequeño riachuelo por la puerta y tienes la naturaleza en tu puerta. Luis y Margarita te tratarán como un rey y te hacen unas cenas realmente espectaculares con cocina tradicional de la zona. Las habitaciones son muy cómodas y bonitas y por ponerle un pero, quitaría las bañeras que son muy incómodas para ducharte