El alojamiento está en un entorno rural idílico y bucólico , parece sacado de un cuento y te traslada en el tiempo con una decoración rústica muy cuidada. Las habitaciones están muy bien equipadas y son cómodas y con una buena conexión wifi. Se puede desayunar y cenar con productos de la huerta y cocinados en el momento . Los dueños fantásticos , muy atentos a los pequeños detalles y siempre pendientes de todos los huéspedes y de su comodidad.