Posada con MUCHO encanto, tanto el enclave como su decoración.
Margarita y Luis , todavía la hacen mas encantadora.
Los desayunos son estupendos y las cenas con productos de la huerta y de cercanía.
La pareja te hace sentir como en casa.
SON MARAVILLOSOS!!
Sitio mas que recomendable para pasar unos días tranquilos y recorrer los alrededores, que son PURA NATURALEZA.